Cuida tu joya

Tienes en tus manos un producto único hecho especialmente para ti. Pero, ¿sabes cómo cuidarlo para que esté siempre como el primer día?

Zamak: utiliza un paño suave o limpiador no abrasivo y limpia con suavidad la superficie.

Cuero: puedes usar un jabón neutro o crema hidratante sin perfumes ni colorantes.

Piel con pelito: no tiene mantenimiento, aunque con una toallita húmeda podrás eliminar ciertas manchas.